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Descubre el principio 90/10

 El 10% de la vida está relacionado con lo que te pasa, el 90% de la vida está relacionado por lo forma en como reaccionas.

¿Qué quiere decir esto?
Nosotros realmente no tenemos control sobre el 10% de lo que nos sucede.
No podemos evitar que el carro se descomponga, que el avión llegue tarde, lo cual tirará por la borda todo nuestro plan. Un automovilista puede obstaculizarnos en el tráfico.
No tenemos control de este 10%. El otro 90% es diferente. Tú determinas el otro 90%.

¿Cómo?...Con tu reacción.
Tú no puedes controlar el semáforo en rojo, pero puedes controlar tu reacción. No dejes que la gente se aproveche de ti. Tú puedes controlar como reaccionas.

Usemos un ejemplo:
Estás desayunando con tu familia. Tu hija tira una taza de café y chispea tu camisa de trabajo. Tú no tienes control sobre lo que acaba de pasar. Lo siguiente que suceda será determinado por tu reacción.
Tu maldices.
Regañas severamente a tu hija por que te tiró la taza encima. Ella rompe a llorar. Después de regañarla, te volteas a tu esposa y la criticas por colocar la taza
demasiado cerca de la orilla de la mesa. Y sigue una batalla verbal. Tú vociferando subes arriba a cambiarte la camisa. Cuando bajas de regreso, encuentras a tu hija demasiado ocupada llorando terminándose el desayuno y estar lista para la escuela. Ella pierde el autobús.
Tu esposa debe irse inmediatamente para el trabajo. Tu te apresuras al carro y llevas a tu hija a la escuela. Debido a que tú ya estas atrasado, manejas 40 millas
por hora en una velocidad máxima de 30 millas por hora. Después de 15 minutos de retraso y obtener una multa de tráfico por $60.00, llegas a la escuela.
Tu hija corre a la escuela sin decirte adios.
Después de llegar a la oficina 20 minutos tarde, te das cuenta que se te olvidó el maletín. Tu día empezó terrible. Y parece que se pondrá cada vez peor. Ansias llegar a tu casa.
Cuando llega a tu casa, encuentras un pequeño distanciamiento en tu relación con tu esposa y tu hija.
¿Porqué? Debido a como reaccionaste en la mañana.

¿Porqué tuviste un mal día?
a) ¿el café lo causó?
b) ¿tu hija lo causó?
c) ¿el policia lo causó?
d) ¿tú lo causaste?

La respuesta es la "d"

Tú no tenias control sobre lo que pasó con el café. La forma en como reaccionaste esos 5 segundos fue lo que causó tu mal día.

Te presento lo que debió haber sucedido.

El café te chispea. Tú hija está a punto de llorar. Tú gentilmente le dices, "esta bíen cariño, solo necesitas tener más cuidado la próxima vez. Después de agarrar
una camisa nueva y tu maletin, regresas abajo y miras a través de la ventana y vez a tu hija tomando el autobús. Ella voltea y te dice adios con la mano.

¿Notas la diferencia?

Dos escenarios diferentes. Ambos empezaron igual. Ambos terminaron diferente.

¿Por qué?
Tú realmente no tienes control sobre el 10% de lo que sucede.
El otro 90% se determinó por tu reacción.

Aquí están algunas formas de aplicar el principio 90/10.

Si alguien te dice algo negativo acerca de ti. No lo tomes muy apecho. Deja que el ataque caiga como el agua sobre el aceite. No dejes que los comentarios negativos te afecten.
Reacciona apropiadamente y no arruinará tu día. Una reacción equivocada podria resultar en la pérdida de un amigo, ser despedido, te puedes estresar, etc.

¿Cómo reaccionar si alguien te interrumpe en el tráfico?
 ¿pierdes tu caracter?
¿golpeas sobre el volante? (a un amigo mio se le desprendió el volante)
¿maldices?
¿te sube la presión?

¿A quien le preocupa que llegues 10 segundos tarde al trabajo?
 ¿por qué dejar que los carros te aruinen el viaje?

Recuerda el principio 90/10 y no te preocupes de eso.

Tú has dicho que perdiste el empleo.
¿Porque perder el sueño y ponerte enojado?
No funcionara. Usa la enegía de preocupación y el tiempo para encontrar otro trabajo.

El avión está atrasado. Va a arruinar la programación de tu día.
Por que manifestar frustración con el encargado de la aerolínea? Ella no tiene control de lo que está pasando.
Usa tu tiempo para estudiar, conocer a otros pasajeros, ¿por qué estresarse? Eso hará que las cosas se pongan peor.
Ahora ya conoces el principio 90/10. Aplícalo y quedarás maravillado con los resultados.
No perderás nada si lo intentas. El principio 90/10 es increíble.
Muy pocos lo conocen y aplican este principio.

¿El resultado?
Millones de gente están sufriendo de un estrés que no vale la pena, sufrimientos, problemas y dolores de cabeza. Todos debemos entender y aplicar el principio 90/10.
¡Puede cambiar tu vida!
Disfruta...



Stephen Covey
Psiquiatra
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¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?

Considero que la actitud es más importante que los hechos,  y lo admirable es que día a día es nuestra la elección de la actitud que asumiremos en respuesta a toda situación.
No podemos cambiar nuestro pasado, no podemos cambiar el hecho de que la gente actúe como actúa, no podemos cambiar lo inevitable. Lo único que podemos hacer es tocar la única cuerda que tenemos: nuestra actitud.
La vida está constituida por un 10% de lo que nos ocurre y un 90% de como reacionamos ante ello. En todo momento somos responsables por nuestra actitud. La actitud es lo que nos mantiene funcionando o lo que nos impide avanzar.Alimenta nuestro fuego o nos destroza la esperanza.
Convivimos tanto con la angustia, el dolor, la soledad, el temor, la bronca etc como con el humor, la alegría,el amor, las sorpresas, los afectos...
Uno, siempre uno, será el que finalmente decida con que quiere convivir.
Ejemplo: El oro para ser purificado debe pasar por el fuego y el ser humano necesita pruebas para pulir su carácter. Pero lo más importante es: cómo reaccionamos frente a las pruebas. 

Una historia: Una joven se lamentaba de tener un problema tras otro. Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra.   La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre.   A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un tazón. Sacó los huevos y los colocó en otro tazón. Coló el café y lo puso en un tercer tazón. Mirando a su hija le dijo: "Querida, ¿qué ves?".   "Zanahorias, huevos y café" fue su respuesta.
La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias.   Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.
Humildemente la hija preguntó: "¿Qué significa esto, padre?" El le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente.  
La zanahoria llegó al agua fuerte, dura. Pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil. Su cáscara fina protegía su interior líquido. Pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café sin embargo eran únicos. Después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.   "¿Cual eres tú?", le preguntó a su hija. "Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes?. ¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?"   


Autor Desconocido
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Lo que crees ser y no eres

El miedo, el odio e incluso la agresividad en sí mismos no son malos. Pero cuando te apegas a estas emociones y te identificas o te dejas llevar inconscientemente por ellas, creas sufrimiento al impedir el suministro de alimento que te ofrecen. Es imposible conectar con tu propia vulnerabilidad, compasión y dulzura cuando has quedado atrapado en odiarte a ti mismo.
Desde que naces estás condicionado a relacionarte con las cosas a través de ti mismo. Todas son cosas importantes que deben conocerse en la vida porque ayudan a crear el concepto de lo que tú crees ser. Una vez los conceptos se convierten en mí, surge la necesidad de defenderlos, porque eso es lo que crees ser. Pero esas descripciones de mí son sólo conceptos y sobreviven sólo porque te apegas a ellos. La verdad es que no son lo que eres porque estás cambiando constantemente. Si no comprendes la naturaleza temporal y fugaz de esas descripciones luchas por hacer que sean permanentes. Esa lucha es lo que causa que sea tan difícil dejar de apegarte.
Pero lo cierto es que en realidad al dejar de apegarte no pierdes nada. Abandonar esos conceptos es como eliminar algo imaginario. No puedes perderlos porque no eran realmente tuyos. No hay nada que tengas o poseas por mucho tiempo. Ni tu cuerpo siquiera te pertenece, y algún día morirá. De modo que no tiene sentido identificarte con nada o afirmar que te pertenece, porque nada -ni tu cuerpo ni la idea de quien crees ser- durará siempre.


Ronna Kabatznick
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Una visión diferente sobre la ira

Mirada sobre la ira

La ira es santa, es sagrada, es una emoción positiva porque te lleva a la autoafirmación, a la búsqueda de tu territorio, a defender lo que es tuyo, lo que es justo.
Pero cuando la ira se vuelve irritabilidad, agresividad, resentimiento, odio, se vuelve contra ti, y afecta al hígado, la digestión, el sistema inmunológico.



 
Jorge Carvajal Posadas
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Vacío Interior


Cada vez más personas sufren ansiedad. La ansiedad es un sentimiento de vacío, que a veces se vuelve un hueco en el estómago, una sensación de falta de aire. Es un vacío existencial que surge cuando buscamos fuera en lugar de buscar dentro. Surge cuando buscamos en los acontecimientos externos, cuando buscamos muletas, apoyos externos, cuando no tenemos la solidez de la búsqueda interior.
 Si no aceptamos la soledad y no nos convertimos en nuestra propia compañía, vamos a experimentar ese vacío y vamos a intentar llenarlo con cosas y posesiones. Pero como no se puede llenar con cosas, cada vez el vacío aumenta.


Jorge Carvajal Posadas
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Aceptacion

Aceptación simplemente significa que haces un compromiso: “Hoy aceptaré a la gente, situaciones, circunstancias, y acontecimientos que ocurrirán.”
Eso significa que sabré que este momento es tal como debería ser.  Este momento –el momento que estás experimentando ahora mismo- es la culminación de todos los momentos que has experimentado en el pasado. Este momento es tal como es porque el universo entero es tal como es.
Cuando luchas contra este momento, estás realmente luchando contra el universo entero.  En lugar de eso, puedes tomar la decisión que hoy no lucharás contra el universo por luchar  contra este momento.  Esto significa que tu aceptación de este momento  es total y completo.  Aceptas las cosas como son, no como tú deseas que fueran en este momento.  Es importante comprender esto. Puedes desear que las cosas en el futuro sean diferentes, pero en este momento tienes que aceptar las cosas como son.


Eckhart Tolle
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Vacío Interior




Cada vez más personas sufren ansiedad. La ansiedad es un sentimiento de vacío, que a veces se vuelve un hueco en el estómago, una sensación de falta de aire. Es un vacío existencial que surge cuando buscamos fuera en lugar de buscar dentro. Surge cuando buscamos en los acontecimientos externos, cuando buscamos muletas, apoyos externos, cuando no tenemos la solidez de la búsqueda interior.
Si no aceptamos la soledad y no nos convertimos en nuestra propia compañía, vamos a experimentar ese vacío y vamos a intentar llenarlo con cosas y posesiones. Pero como no se puede llenar con cosas, cada vez el vacío aumenta.



Jorge Carvajal Posadas

Fabricar un paraíso artificial


Desde el punto de vista médico hay una cosa catastrófica que es el estrés opiáceo, así se llama. El estrés opiáceo es un estrés del que no tienes escapatoria, es algo impredecible para ti, es algo que no puedes controlar. Y cuando no puedes controlar, cuando no eres dueño de ti mismo, cuando no puedes utilizar tu instrumento, el organismo emplea un mecanismo de defensa único y precioso que es liberar opiáceos endógenos, es liberar endorfinas, encefalinas y sustancias análogas de la morfina y de la heroína que conocemos. ¿Por qué razón? Porque el cerebro está equipado con receptores para esos opiáceos con el fin de amainar el dolor en los momentos críticos de la vida. Pero una vez que pasa la crisis pasa el estrés. Y has amainado el dolor y has podido sobrevivir.
Sin embargo si vives en una crisis permanente, en una reacción de fuga permanente, si no encuentras la madre, el padre, esa figura interior en ti, si te expulsan del paraíso y no puedes encontrar un paraíso al interior, no te queda más remedio que fabricar un paraíso artificial, pero no es porque busques la droga fuera, frecuentemente ya estás drogado. Buena parte de nosotros como humanidad no sólo estamos dormidos sino dopados, estamos drogados, tenemos saturados los órganos de los sentidos. Miramos pero no vemos, oímos pero no escuchamos, comemos pero no disfrutamos y no nos nutrimos, hablamos pero lo hacemos desde la memoria y desde el automatismo y no desde la vida, utilizamos un cuerpo sufriéndolo pero no gozamos del cuerpo.
Abrirnos a la vida es abrirnos a la inocencia, a la totalidad del cuerpo, a ese estado negentrópico de la infancia interior permanente.




Dr. Jorge Carvajal Posadas

Cuidar nuestro estado de ánimo y sentimientos


Cada sentimiento hace una impresión subconsciente que debe ser expresada, a menos que sea contrarrestada por un sentimiento más poderoso de una naturaleza opuesta. El que domina de dos sentimientos es el que se expresa.
Soy sano es un sentimiento más fuerte que seré sano. Sentir que seré es confesar que no lo soy; Yo soy es más fuerte que no lo soy.
Lo que sientes que eres siempre domina lo que sientes que te gustaría ser; por lo tanto, para que el deseo se realice debe sentirse como un estado donde ya es [una realidad], en lugar de un estado donde no lo es. La sensación precede la manifestación y es la fundación sobre la cual toda manifestación descansa.



Se cuidadoso de tus estados de ánimo y sentimientos, porque hay una conexión irrompible entre tus sentimientos y tu mundo visible. Tu cuerpo es un filtro emocional y soporta las marcas inconfundibles de tus emociones predominantes. Los disturbios emocionales, especialmente las emociones suprimidas, son las causas de toda enfermedad. El sentimiento intenso con respecto a algún perjuicio sin verbalizarse o expresarse, es el comienzo de las enfermedades tanto en el cuerpo como en el ambiente. No abrigues el sentimiento de arrepentimiento o fracaso porque la frustración o desapego de tu objetivo resulta en enfermedad.


Neville Goddard
Sentir es el Secreto

La cara que presentamos al mundo


Temperamento y carácter, claves de la personalidad, esa cara que presentamos al mundo y por la que somos conocidos de los otros.
El temperamento es algo que nace con cada quien. Es como el ambiente emocional en que temperamos y lo que establece nuestra modalidad reactiva. "Cada quien tiene su manera de matar pulgas" dicen por ahí, pero esos modales no los aprendimos en ningún lado.
El carácter es otra cosa, se puede construir, se va moldeando con la vida. Así que la persona, la personalidad tiene dos ingredientes esenciales: Uno que no depende tanto de nosotros y que ya traemos y nos acompaña hasta la sepultura; otro que es hechura nuestra.
Cuando nos saludamos, cuando sonreímos o cuando hablamos no sólo intercambiamos estrechones de manos, sonrisas o palabras. Cada cosa lleva la firma de nuestra personalidad. Ya la mano que se estrecha es cálida o fría, fuerte o lánguida, y la sonrisa franca o abierta o tímida. Ya en la mirada podemos ser acogedores o lejanos, tiernos o fríos. En todo, en cada actitud, hasta en el silencio, estamos revelando la personalidad. Aunque las palabras no lo digan, con todo el lenguaje del cuerpo hablamos de nosotros.



Pues bien, si la personalidad es nuestra vía de comunicación con el mundo y una parte esencial de ella, depende de nosotros pues la podemos tallar así como el escultor talla la piedra. ¿Cómo podemos construir un carácter que nos permita una comunicación armoniosa con el mundo? Dado que la calidad de nuestras relaciones determina en buen grado el que seamos felices o no, construir un buen carácter es ingrediente esencial para llevar una vida plena.
Y ¿Qué es un buen carácter? Si el carácter es una estructura que construimos como estrategia de adaptación frente al mundo, a lo mejor estamos amurallados para protegernos de las amenazas ficticias o reales, o vamos armados hasta los dientes para competir a toda costa. Mordemos el mundo cada noche, o crispamos las manos en actitud de contener la ira, o ahogamos nuestra respiración y cerramos la glotis hasta la asfixia.
O nos negamos la danza de la vida congelando nuestra pelvis. A veces así, crispados, duros congelados, creyendo protegernos en el juego de la vida, destruimos su blanda fluidez que se revela en la capacidad de relacionarnos con el mundo sin llevar los dados cargados del condicionamiento al juego.



Jorge Carvajal Posadas
Construir el Templo Interior - Un buen carácter

El lado positivo y negativo de la Ira




La ira es santa, es sagrada, es una emoción positiva porque te lleva a la autoafirmación, a la búsqueda de tu territorio, a defender lo que es tuyo, lo que es justo.
Pero cuando la ira se vuelve irritabilidad, agresividad, resentimiento, odio, se vuelve contra ti y afecta al hígado, la digestión, el sistema inmunológico.



Jorge Carvajal Posadas


Ser consciente de la impermanencia




El sufrimiento no es más que sufrimiento. La felicidad no es más que felicidad. El calor no es más que calor. El frío no es más que frío. No se trata de: “Soy feliz, estoy sufriendo, soy bueno, soy malo, he ganado, he perdido algo”. ¿Acaso se puede perder algo?
En lugar de apegarte a estos estados, los reconoces tal como son. Si eres feliz, piensas: “¡Oh!, la felicidad no es duradera”. Si estás sufriendo, piensas: “¡Oh!, el sufrimiento no es duradero”. “¡Oh!, esto es maravilloso, pero no es permanente”. ¡Oh!, esto es horrible, pero no es permanente”. Todos esos estados tienen sus límites, o sea que no te apegues a ellos.
Todo es impermanente. Así son las cosas, no acatan nuestros deseos. La noble verdad de la impermanencia gobierna el mundo, es lo único permanente que hay en él. Pero nosotros creemos lo contrario, por eso debemos fijarnos en esta noble verdad. Sea lo que sea lo que te ocurra, acéptalo. Todo cuanto te ocurre es correcto por naturaleza, ya que es impermanente y está cambiando sin cesar. Nuestro cuerpo es así. Todos los fenómenos del cuerpo y de la mente son así. No podemos evitarlo, ni tampoco impedir que dejen de cambiar. Cambian sin cesar porque son impermanentes. Si no luchas contra esta realidad, siempre serás feliz, sea cual sea tu situación. Dondequiera que estés sentado, serás feliz. Dondequiera que duermas, serás feliz. Incluso no te importará demasiado hacerte viejo. Así es como son las cosas, o sea que has de procurar que tu mente sea consciente de la realidad de la impermanencia constantemente y no olvidarte nunca de ella. Tenla siempre presente y no confíes en las cosas demasiado, la vida es tal como es. No creas en la felicidad No creas en el sufrimiento. No caigas en la trampa de correr tras cualquier estado. De esta manera se abrirá un camino: la plena conciencia de sí, la atención vigilante y la sabiduría que todo lo impregna. Si lo sigues, no habrá nada que pueda engañarte, porque ya habrás tomado el camino correcto.


Ajahn Chah
Todo llega, todo pasa

Manejar la mente




La meditación es un entrenamiento para la vida. Si queremos ser libres, es importante aprender a cómo experimentar directamente el ininterrumpido caos y la confusión impersonal de nuestra propias mentes sin ser perturbadas por ninguna de ambas.

Solo si podemos aguantarlas seremos capaces de tomar responsabilidad por ellas. Si no podemos soportar tranquilamente nuestra mente, los demás sufrirán inevitablemente las consecuencias. Si no podemos manejar nuestros propios pensamientos y emociones mientras estamos en silencio y prestando atención, entonces ¿cómo vamos a ser capaces de tomar las decisiones adecuadas cuando estamos andando, hablando o relacionándonos con los demás?
La meditación es un entrenamiento para la vida.



Andew Cohen

Miedo auténtico y Miedo falso


El psiquiatra canadiense Eric Berne afirma que las emociones se dividen en dos categorías: las auténticas y las falsas. El miedo es auténtico cuando aparece; nos avisa de un peligro a la vista. Un miedo es falso cuando aumenta y permanece con nosotros mucho tiempo.
Las personas no están percibiendo que su estilo de vida crea siempre nuevas preocupaciones, no importando si acontece una victoria o una derrota.



En una misma prueba, un nadador es campeón mientras otro llega en segundo lugar. Uno sufrirá y el otro celebrará. Mas esa diferencia de actitud probablemente va a durar solo hasta el próximo fin de semana. Después comienzan de nuevo las preocupaciones de ambos: "¿Será que voy a lograr mejorar mi resultado? Y, si pierdo, ¿qué va a suceder con mi carrera? ¿Renovaré mi contrato? ¿Vale la pena tanto sacrificio? Lógico que en la mayoría de las veces, es mejor ganar que perder, pero no es posible vivir tan preocupado con la victoria como muchas personas viven hoy en día.
Las personas que están solas viven preocupadas porque están solas, de la misma manera que la mayoría que tiene un compañero vive angustiada con los problemas de relacionamiento. Pocas viven su momento afectivo con la certeza de que están viviendo el amor y aprendiendo a amar.
Si dejas al miedo ocupar tu corazón, nuncá conseguirás celebrar de verdad una victoria, porque en el momento siguiente al de un buen resultado la inseguridad lanzará dudas en tu mente.



Roberto Shinyashiki
A Coragem de Confiar


"Yo" y "Mío"


Cuando un bebé aprende que una secuencia de sonidos emitidos por las cuerdas vocales de sus padres corresponde a su nombre, el niño comienza a asociar la palabra, la cual se convierte en pensamiento en su mente, con lo que él es. En esa etapa, algunos niños se refieren a sí mismos en tercera persona. "Felipe tiene hambre". Poco después aprenden la palabra mágica "yo" y la asocian directamente con su nombre, el cual ya corresponde en su mente a lo que son. Entonces se producen otros pensamientos que se fusionan con ese pensamiento original del "yo". El paso siguiente son las ideas de lo que es mío para designar aquellas cosas que son parte del yo de alguna manera. Así sucede la identificación con los objetos, lo cual implica atribuir a las cosas (y en últimas a los pensamientos que representan esas cosas) un sentido de ser, derivando así una identidad a partir de ellas. Cuando se daña o me quitan "mi" juguete, me embarga un sufrimiento intenso, no porque el juguete tenga algún valor intrínseco (el niño no tarda en perder interés en él y después será reemplazado por otros juguetes y objetos) sino por la idea de lo "mío". El juguete se convirtió en parte del sentido del ser, del yo del niño.



Sucede lo mismo a medida que crece el niño, el pensamiento original del "yo" atrae a otros pensamientos: viene la identificación con el género, las pertenencias, la percepción del cuerpo, la nacionalidad, la raza, la religión, la profesión. El Yo también se identifica con otras cosas como las funciones (madre, padre, esposo, esposa, etcétera), el conocimiento adquirido, las opiniones, los gustos y disgustos, y también con las cosas que me pasaron a "mí" en el pasado, el recuerdo de las cuales son pensamientos que contribuyen a definir aún más mi sentido del ser como "yo y mi historia". Estas son apenas algunas de las cosas de las cuales derivamos nuestra identidad. En últimas no son más que pensamientos sostenidos precariamente por el hecho de que todos comparten la misma noción del ser. Esta interpretación mental es a la que normalmente nos referimos cuando decimos "yo". Para ser más exactos, la mayoría de las veces no somos nosotros quienes hablamos cuando decimos y pensamos el "Yo", sino algún aspecto de la interpretación mental, del ser egotista. Una vez acaecido el despertar continuamos hablando de "yo", pero con una noción emanada de un plano mucho más profundo de nuestro ser interior.



Eckhart Tolle
Una Nueva Tierra

Testigo de mis hábitos y emocionales




La mayoría de la gente se pasa la vida aprisionada en los confines de sus propios pensamientos. Nunca van más allá de un sentido de identidad estrecho y personalizado, fabricado por la mente y condicionado por el pasado.
En tí, como en cada ser humano, hay una dimensión de conciencia mucho más profunda que el pensamiento. Es la esencia misma de tu ser. Podemos llamarla presencia, alerta, conciencia incondicionada. En las antiguas enseñanzas, es el Cristo interno, o tu naturaleza de Buda.
Hallar esa dimensión te libera, y libera al mundo del sufrimiento que te causas a tí mismo y a los demás cuando sólo conoces el «pequeño yo» fabricado por la mente, que es quien dirige tu vida. El amor, la alegría, la expansión creativa y una paz interna duradera sólo pueden entrar en tu vida a través de esa dimensión de conciencia incondicionada.
Si puedes reconocer, aunque sea de vez en cuando, que los pensamientos que pasan por tu mente son simples pensamientos, sí puedes ser testigo de tus hábitos mentales y emocionales reactivos cuando se producen, entonces esa dimensión ya está emergiendo en tí como la conciencia en la que ocurren los pensamientos y emociones: el espacio interno intemporal donde se despliegan los contenidos de tu vida.



Eckhart Tolle
El silencio habla

Distintas formas de miedo


El sosiego nos es sustraído por muchos factores y estados mentales, entre los que destaca el miedo. No nos referimos a aquel que nos protege, es razonable y está codificado biológicamente para la supervivencia, sino a ese miedo imaginario y psicológico que tanto llega a limitarnos y causarnos constantes inseguridad e incertidumbre. Hábil en disfraces y máscaras de todo tipo, se esconde tras muchas de nuestras emociones negativas. ¿Qué son la envidia, los celos, la vanidad, la irritabilidad y otras muchas emociones negativas sino distintas formas de miedo?



Abundan los temores: miedo a la vida y a la muerte, a la soledad y a la compañía, a nosotros mismos y a los demás; recelo a ser desaprobado, examinado, despreciado o desconsiderado; pánico a no satisfacer las expectativas propias o ajenas, a no encajar en los modelos o descripciones de los demás, o a no estar a la altura de nuestro Yo idealizado; temor a lo nuevo, a los puntos de vista de otras personas, a lo transitorio o extraño. El miedo es un fantasma negro que impregna la psique humana y que se ve potenciado por la imaginación descontrolada, la fantasía neurótica y el pensamiento que reclama excesiva seguridad, no sabe adaptarse ni fluir, no acepta lo inevitable y genera conflicto sin cesar. Asimismo, turba la percepción de nosotros mismos, con lo que entorpece el autoconocimiento, sin el cual ni siquiera sabemos qué queremos hacer realmente con nuestra vida ni qué deseamos modificar en nosotros mismos. Preferimos ocultárnoslo y seguir acarreándolo. Ninguna ceguera se paga tan cara.



Ramiro Calle
El libro de la serenidad

Libertad o Dependencia




Hay dos tipos de deseos o de dependencias: el deseo de cuyo cumplimiento depende mi felicidad y el deseo de cuyo cumplimiento no depende mi felicidad.
El primero es una esclavitud, una cárcel, pues hago depender de su cumplimiento, o no, mi felicidad o mi sufrimiento. El segundo deja abierta otra alternativa: si se cumple me alegro y, si no, busco otras compensaciones. Este deseo te deja más o menos satisfecho, pero no te lo juegas todo a una carta. Pero existe una tercera opción; hay otra manera de vivir los deseos: como estímulos para la sorpresa, como un juego en el que lo que más importa no es ganar o perder, sino jugar.
Hay un proverbio oriental que dice: Cuando el arquero dispara gratuitamente, tiene con él toda su habilidad. Cuando dispara esperando ganar una medalla de bronce, ya está algo nervioso. Cuando dispara para ganar una medalla de oro, se vuelve loco pensando en el premio y pierde la mitad de su habilidad, pues ya no ve un blanco, sino dos. Su habilidad no ha cambiado pero el premio lo divide, pues el deseo de ganar le quita la alegría y el disfrute de disparar. Quedan apegadas allí, en su habilidad, las energías que necesitaría libres para disparar. El deseo del triunfo y el resultado para conseguir el premio se han convertido en enemigos que le roban la visión, la armonía y el goce.
El deseo marca siempre una dependencia. Todos dependemos, en cierto sentido, de alguien (el panadero, el lechero, el agricultor, etc., que son necesarios para nuestra organización). Pero depender de otra persona para tu propia felicidad es, además de nefasto para ti, un peligro, pues estás afirmando algo contrario a la vida y a la realidad. Por tanto, el tener una dependencia de otra persona para estar alegre o triste es ir contra la corriente de la realidad, pues la felicidad y la alegría no pueden venirme de fuera, ya que están dentro de mí. Sólo yo puedo actualizar las potencias de amor y felicidad que están dentro de mí y sólo lo que yo consiga expresar desde esa realidad mía, me puede hacer feliz. Pues lo que me venga desde afuera podrá estimularme más o menos, pero es incapaz de darme ni una pizca de felicidad.



Anthony de Mello
Autoliberación interior

¿Pre-ocuparse u ocuparse?


Si miramos el lenguaje con exactitud, podemos comprobar como el prefijo “pre” significa “antes de”. Al afirmar que estamos “pre–ocupados” por alguna situación de nuestra vida, realmente lo que estamos haciendo es trayendo el futuro al presente de forma negativa, ya que estamos temiendo esa situación, la estamos calificando a través del miedo.
Cuando decimos que estamos “pre–ocupados” por algo estamos sufriendo, y el indicativo de nuestro sufrimiento son nuestros sentimientos, no estamos felices cuando nos “pre–ocupamos” por algo de nuestra vida, más bien nos impregnamos de sentimientos de inseguridad, angustia, duda, en definitiva de miedo, y el miedo es el lado opuesto de la fe.
Si igualmente miramos con exactitud el lenguaje, la “fe” es “certeza de lo que va a ocurrir”, nadie tiene “fe” de que le pasen cosas que puedan ser negativas en su vida, al igual que nadie tiene miedo a que le pasen situaciones que le puedan hacer feliz en su vida, nadie le teme a eso.
“Pre–ocuparse” por las cosas es perjudicial para nosotros, ya que nos enfocamos en lo que no queremos que suceda, le prestamos atención a eso que nos da miedo, y como el Maestro Saint Germain ha repetido incesantemente, “Allí donde está tu atención, allí estás tu. Donde está tu atención, en eso te conviertes”.
Si hay alguna situación de nuestra vida que queramos cambiar tenemos que OCUPARNOS de ella en el momento presente. Lo primero que podemos hacer es quitarle poder a esa situación que tememos, diciendo con fe: LE QUITO PODER A ESTA APARIENCIA DE MIEDO, BORRO ESTE ARQUETIPO MENTAL DE MI VIDA.
¿Sabes que es un Arquetipo mental? Los “Arquetipos Mentales” son imágenes creadas con la mente, que dan origen a toda nuestra vida, ya que como afirma la Física Cuántica “Todo se crea por un pensamiento previo”. La silla donde estoy sentado en este momento, antes de ser silla, ha pasado por la mente de la persona que la ha diseñado, lo mismo pasa con nuestro coche, nuestro ordenador, nuestros calcetines etc.
Al igual que como seres humanos somos capaces de crear una nave que va a la luna, o un satélite, somos capaces de crear nuestra vida como queramos. Una vez que le hayamos quitado poder a esa situación a la que tememos, tenemos que calificarla de forma positiva, ya que por principio de POLARIDAD, absolutamente todo tiene un lado positivo, aunque a veces seamos incapaces de verlo.
A partir de aquí, si realmente queremos modificar esa situación, tenemos que incluirle sentimientos, pensamientos, acciones y palabras positivas, en definitiva poner las CAUSAS, para que podamos recoger los EFECTOS de forma positiva, ya que por principio de CAUSA- EFECTO, toda CAUSA tiene un EFECTO, y todo EFECTO tiene una CAUSA, al igual que todo ESTÍMULO tiene una RESPUESTA.
Einstein decía “Si queréis resultados distintos, no hagáis lo mismo”, la mayoría de las personas tenemos experiencia en “pre–ocuparnos” por situaciones de nuestra vida, hagámoslo diferente, OCUPÉMONOS de las situaciones en el momento presente, y no traigamos el futuro al presente de forma negativa a nuestra vida, por que lo que sembramos hoy es lo que recogeremos mañana, y si sembramos lechugas no podemos recoger tomates.
Si sembramos CAUSAS negativas, no podemos recoger EFECTOS positivos, eso iría contra las leyes de la naturaleza, al igual que las lechugas y los tomates.
El Elohim “Hercules” decía “No aceptes limitaciones en ti, cuando tú sabes que sólo requieres el ejercicio de tu voluntad, para extraer de adentro de ti todo lo que necesites”, si queremos modificar a un polo positivo alguna situación de nuestra vida, ocupémonos de ella, y dejemos de “pre–ocuparnos”, porque ya sabemos que lo que estamos haciendo es construir esa situación de forma negativa.
Ahora sólo tenemos el poder de cambiar las situaciones de nuestra vida, única y particular, no la de nuestro hijo, nuestra pareja, nuestra jefa, nuestro vecino, etc. Cada persona por “libre albedrío” tiene libertad de pensar y sentir cada situación de forma positiva o negativa, y por tanto construir su vida como quiera, y nadie tiene el poder de decidir pensar y sentir por otra persona, por mucho que la quiera, o por muy apegado que se sienta a ella.





Manuel Esteban Bernabé Cañadas
Autor del libro “7 Secretos del éxito”

Todos contra mi


El resentimiento, las críticas, la culpa y el miedo causan más problemas que ninguna otra cosa. Ellos son las que provocan los principales desarreglos en nuestro cuerpo y en nuestra vida. Son sentimientos que se generan en el hecho de culpar a otros en vez de asumir la responsabilidad por nuestras propias experiencias. Si somos responsables en un ciento por ciento de todo lo que nos sucede en la vida, entonces no hay nadie a quien podamos culpar. Sea lo que fuere lo que está sucediendo «ahí fuera», no es más que un reflejo de lo que pensamos interiormente. No estoy perdonando el mal comportamiento de otras personas, pero son nuestras creencias lo que atrae a la gente que nos trata de esa manera.



Si se descubre diciendo que todos le hacen siempre tal o cual cosa, lo critican, no le ayudan jamás, lo tratan como a un felpudo y lo insultan, piense que eso es su modelo. En su mente hay alguna idea que atrae a las personas que exhiben ese comportamiento. Cuando deje de pensar de esa manera, se irán a otra parte a hacérselo a otro, porque usted ya no los atraerá.
He aquí algunos resultados de las pautas que se manifiestan en el nivel físico: Un resentimiento largamente cultivado puede carcomer el cuerpo hasta convertirse en la enfermedad que llamamos cáncer. Con frecuencia, el hábito permanente de la crítica conduce a la aparición de artritis. La culpa siempre busca el castigo, y el castigo provoca dolor. La tensión que el miedo produce puede provocar afecciones como la calvicie, úlceras e incluso llagas en los pies.
He comprobado que al perdonar y renunciar al resentimiento se puede disolver incluso el cáncer. Esto puede parecer simplista, pero es algo que he visto y he experimentado personalmente.



Louise Hay
Usted puede sanar su vida