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El que obra sin materia


Un buen caminante no deja huellas.
Un buen orador no se equivoca ni ofende.
Un buen contable no necesita útiles de cálculo.
Un buen cerrajero no usa barrotes ni cerrojos,
y nadie puede abrir lo que ha cerrado.
Quien ata bien no utiliza cuerdas ni nudos,
y nadie puede desatar lo que ha atado.
Así, el sabio que siempre ayuda a los hombres,
no los rechaza.
El sabio que siempre conserva las cosas,
no las abandona.
De él se dice que está deslumbrado por la luz.
Por esto, el hombre bueno no se considera maestro
de los hombres;
y el hombre que no es bueno estima como buenas las
cosas de los hombres.
No amar el magisterio ni la materia de los hombres,
y aparentar ignorancia, siendo iluminado,
éste es el secreto de toda maravilla.


Lao Zi
Dao De Jing, capítulo XXVII (Versión Feng)

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La liberación en cualquier lugar

No persigas a Buda, ni las enseñanzas, ni una comunidad. No persigas virtud, conocimiento, comprensión intelectual o cosas similares. Cuando ceses de abrigar sentimientos de confusión o de pureza, no te aferres a ese no buscar ni consideres que es lo correcto. No mores en ese punto final, ni ansíes alcanzar los cielos o sientas temor por los infiernos. Cuando la esclavitud o la libertad dejan de importarte, esto se llama la liberación de la mente y del cuerpo en cualquier lugar.


Pai-Chang
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El camino que no se transmite

El Camino humano consiste en conservar completa la esencia, preservar la realidad y no dañar al cuerpo: después, en situaciones de emergencia, cuando se es presionado por la dificultad, la pureza alcanza el cielo. Si nunca se abandona la fuente,¿qué acción no podría tener éxito? La muerte y la vida se hallan en el mismo reino y no pueden amenazar o ser despóticas. ¡Cuánto más es verdad esto atribuido a lo que gobierna el cielo y la tierra, preside las miríadas de seres, restaura la evolución creativa, acepta la armonía perfecta y nunca muere!
Cuando la sinceridad pura se forma internamente, se realiza externamente en los corazones de otras personas. Este es el Camino que no se transmite. Cuando los sabios se encuentran en posiciones elevadas aceptan el Camino y no hablan, pero el beneficio se extiende a todo el pueblo. Por ello, las enseñanzas no expresadas son verdaderamente muy grandes. Cuando los corazones de los gobernantes y de los súbditos no simpatizan y se oponen y se engañan unos a otros, esto se ve en el cielo. La correspondencia entre el espíritu y la energía es evidente. A esto se le llama explicación no expresada, guía no formulada.


Wen Tzu (atribuído a Lao Tse), capítulo 13
Versión de Thomas Cleary
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Cuando eres libre

Cuando tu mente está más allá de la agitación o la serenidad en presencia de cuanto la rodea, sin concentrarse ni distraerse, percibiendo cualquier sonido o forma sin apego u obstrucción, a esto se llama ser un caminante.
No caer en la dualidad de lo bueno o lo malo, lo correcto o lo incorrecto, no aferrarse a  nada ni rechazar nada, se llama ser miembro de la gran caravana.
No estar esclavizado por lo bueno o lo malo, la vacuidad o la existencia, la confusión o la pureza, el esfuerzo o el desinterés, la mundanidad o la trascendencia, la virtud o el conocimiento, se llama sabiduría iluminada.
Una vez la afirmación y la negación, el deseo y la aversión, la aprobación y la desaprobación y toda la diversidad de opiniones y sentimientos cesan de surgir y no consiguen atarte, serás libre,  dondequiera que estés.


Pai-Chang
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¿Porqué un estilo de vida vacío?

La principal causa de la falta de desarrollo del hombre en su dimensión superior o espiritual es su excesiva y casi total identificación con los niveles elementales de la personalidad, esto es, con el cuerpo y sus necesidades, con sus estados emocionales y con sus ideas concretas. La permanente y exclusiva atención a estos niveles impide que la mente consciente sea receptiva con suficiente intensidad a los valores y realidades trascendentes que, en un grado u otro, todos podemos sintonizar, cultivar y expresar.
Como a pesar de todo, estos niveles superiores de algún modo hacen sentir su presencia en forma de aspiraciones o de exigencias de algo absoluto y definitivo, el hombre se encuentra aprisionado en un mundo y en un estilo de vida que descubre como vacíos y que le llenan de desengaños, de hastío y de desesperanza, pero de los que, por otra parte, no sabe cómo ni acaba de decidirse a trascender.
Su vida espiritual, cuando realmente existe, se desenvuelve por lo general, tanto en el aspecto religioso como en el filosófico y en el estético, de un modo excesivamente formal e intelectualista que de ninguna manera puede satisfacer su verdadera necesidad de vida espiritual.


Antonio Blay
La Personalidad Creadora

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Todo es el Camino

¿Qué es la ignorancia? Mientras tengas una mente fluctuante, con tendencias artificiales o compulsivas, todo eso es ignorancia. Si quieres comprender el camino directamente, la mente normal es el camino. La mente normal está libre de artificiosidad: se halla más allá de lo correcto o incorrecto, el apego o el rechazo, la extinción o la permanencia, la banalidad o la santidad. Una escritura dice: «La conducta de los seres iluminados no es la misma que la de la gente común o la de los santos».
En este preciso instante, estés andando, de pie, sentado, reclinado, afrontando situaciones o tratando con la gente, todo es el camino. El camino es el reino de la realidad. A pesar de las innumerables e inconcebibles funciones existentes, ninguna está más allá del reino de la realidad. Si no fuera así, ¿cómo podríamos hablar de la enseñanza de la mente original? ¿Cómo podríamos hablar de la inagotable lámpara?
Todos los fenómenos son fenómenos mentales; todos los nombres son denominaciones mentales. Todos los fenómenos surgen de la mente; la mente es la raíz de todos los fenómenos. Una escritura dice: «Puede ser grande o pequeño, cuadrado o redondo; se manifiesta en formas visibles en concordancia con las cosas y los seres, como la Luna reflejándose en el agua. Su efusiva función no echa raíces: no agota la acción deliberada ni permanece en la no-acción. La acción deliberada es una función de la no-artificialidad; la no-artificialidad es la base de la acción deliberada.


Ma-tsu
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Si nos aferramos a los deseos

Dice el proverbio hindú: "El agua se purifica fluyendo; el hombre, avanzando." El mundo está lleno de sufrimiento; la raíz del sufrimiento es el apego; la supresión del sufrimiento significa la eliminación, el abandono de los apegos.
Hay un deseo común que es el cumplimiento de lo que se cree que va a dar felicidad al yo, al ego. Ese deseo es apego, porque ponemos en él la seguridad, la certeza de la felicidad. Es el miedo el que nos hace desear la felicidad, y ella no se deja agarrar. Ella es . Esto sólo lo descubrimos observando, bien despiertos, viendo cuándo nos mueven los miedos y cuándo nuestras motivaciones son reales. Si nos aferramos a los deseos, es señal de que hay apego.

¿Abandonar los apegos significa apartarse del mundo material? La respuesta es: ¡No! Uno usa el mundo material, uno goza el mundo material, pero no debe hacer depender su felicidad del mundo material.

Uno comienza a gozar las cosas cuando está desapegado, porque el apego produce ansiedad. Si estás ansioso cuanto te aferras a algo, difícilmente podrás gozarlo. Por lo tanto, lo que te propongo no es una renuncia al goce: es una renuncia a la posesividad, a la ansiedad, a la tensión, a la depresión frente a la pérdida de algo.

¿De dónde provienen todos los conflictos? De los apegos.

¿De dónde proviene el sufrimiento? De los apegos.

¿De dónde proviene la soledad? De los apegos.

¿De dónde proviene el vacío? Tú lo sabes: el origen es el mismo.

¿De dónde provienen los temores? Del apego.


Anthony de Mello
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Cuando posees lo esencial

La mente es el espejo y los fenómenos las imágenes. Cuando la mente se apega a los fenómenos, se involucra en las causas y condiciones externas, originando el nacimiento y la muerte de la mente. Cuando no se apega a los fenómenos permanece en la auténtica vacuidad de la mente.
Cuando alcanzas la no-dualidad, los términos son los mismos, en esencia no se  diferencian, aunque  tengan diferentes usos. Lo que en un estado de ignorancia se denomina consciencia, en un estado de Iluminación es llamado conocimiento; seguir el principio se denomina Iluminación, seguir las cosas se denomina ignorancia. Vivir en la ignorancia es dejar de percibir la mente original. Estar iluminado significa alcanzar la mente original. Una vez iluminado, conservas este estado para siempre, sin caer nunca más en la ignorancia. Es como cuando sale el Sol, no se mezcla con la oscuridad; cuando emerge la luz solar del conocimiento y de la sabiduría, no puede subsistir la oscuridad de las aflicciones. Cuando comprendes la mente y los objetos, las vanas ideas dejan de surgir.
Cuando las vanas ideas dejan de surgir, reconoces lo no-creado. Posees lo esencial. Ahora bien, si verdaderamente comprendes este principio, con precisión, y en lugar de fabricar acciones vives una existencia según tu destino, satisfaciendo tus mínimas necesidades estés donde estés, disciplinando tu conducta cada vez más y acumulando acciones puras, mientras puedas continuar de ese modo, ¿por qué preocuparte por no haber alcanzado todavía el conocimiento?


Ma-tsu
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Quitemos las etiquetas

El rol de tu Ser Superior es elevar tu percepción tan alto como tú quieras y seas capaz. Elevar, significa literalmente que alzas tu mente y miras las cosas desde una perspectiva mucho más distante y elevada  (y menos personal).  Otra manera de explicar esto es que estás abierto simplemente a otro punto de vista. 
El juicio siempre resulta en la determinación de bondad o maldad. El mundo está lleno de buenos y malos acontecimientos, buenas y malas personas.  Tú y yo, somos las buenas personas.  Nuestra ira es buena, moralmente justa, y deberíamos permitirnos seguir así.  Pero aquellas malas personas ¡bueno! la ira de ellos es mala, moralmente incorrecta, y destructiva de cualquier manera.  Debería ser parada inmediatamente.  ¡Todas esas malas personas deberían ser castigadas, también!
Todo el mundo se ve a si mismo como bueno.  Incluso un terrorista, desde su punto de vista, es una buena persona.  Por eso todo el mundo percibe su propia ira como buena y justificada.   Nuestra ilusión es pensar que hay algo como buena ira y mala ira, buen odio y mal odio.  Por ejemplo, si cometemos alguna acción que consideramos terrible, podríamos ser altamente motivados a odiarnos por eso.  Ese odio entonces será percibido como "buen" odio.  "Es bueno o al menos apropiado odiarte o a alguien más, por hacer algo malo".  Eso es lo que pensamos.  Esto es lo que nos han enseñado.  Y esto es como vivimos.
Algo que nos sucedió parece ser malo porque no nos gustaron las condiciones que experimentamos.  Podríamos estar incómodos.  O quizás experimentamos algo dramáticamente diferente, o imprevisible, o  más duro de lo que nos hubiera gustado.  Todas estas condiciones son automáticamente etiquetadas como malas.  Pero, ¿lo son? Los tibetamos dicen que nunca deberíamos juzgar una situación porque tú nunca sabes cuando estás teniendo buena suerte. Así que lo que pensamos es mala suerte puede realmente ser buena suerte, y lo que pensamos es buena suerte, puede no ser de ningún uso real.


Karen Bentley
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Quietud, voluntad y esfuerzo

Las personas que aprenden el camino deben ante todo vaciar y aquietar sus mentes. La mente debe estar vacía y serena para poder comprender místicamente el principio sutil. Si no vacías la mente, es como una jarra llena de leche de mono: ¿cómo puedes llenarla al mismo tiempo con leche de león? Si la mente no está serena, es como una lamparilla de aceite en medio del viento, o como agua turbulenta ¿cómo podría reflejar las miríadas de formas?
Quienes se inician en el camino deben, en primer lugar, aquietar los pensamientos y minimizar los objetos de su atención, vaciando y serenando la mente. Con ello estarán asentando las bases para alcanzar el camino. Como Te-shan dijo: «No distraigas la mente con cosas ni tengas cosas en la mente, y de modo natural serás vacío y espiritual, tranquilo y sublime». 
Sin embargo, no debes instalarte en una vacía quietud, sentado relajado y sumergido en la nada. Debes estar realmente atento, investigar con diligencia: de ese modo podrás atravesar la barrera de lo ilusorio y realizar la gran tarea. Las personas tienen unos hábitos profundamente arraigados como resultado de haberlos acumulado desde el inicio de los tiempos; destruir sus raíces no resultará fácil. Necesitarás una fuerte voluntad que te estimule constantemente. Esfuérzate por progresar en tu trabajo, sin pensar cuánto tiempo tardarás en conseguirlo. Después de practicar durante mucho tiempo, alcanzarás, espontáneamente, la paz y la plenitud.


Yuan-hsien
Enseñanzas Zen

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La parte oculta

"Hay en nosotros mismos, una parte oculta de nuestro propio Ego que nunca se ve a simple vista. Así como la Luna tiene dos aspectos: uno que se ve, y otro que no, así también hay en nosotros un lado oculto que nunca vemos".
"Ante todo, quiero que entiendan ustedes que así como hay una Luna física que nos ilumina, existe también la Luna Psicológica. Esa Luna Psicológica es el Ego, el Yo, el mí mismo, el sí mismo".
"Todo el mundo con un poquito de observación el lado visible, pero hay un lado oculto que a simple vista no se ve; la Esencia, desafortunadamente, no ha iluminado la parte oculta de nuestra propia Luna interior".
"Realmente, nosotros vivimos en una pequeña zona de nuestra Conciencia; nos hemos forjado un retrato de nosotros mismos, pero un retrato no es la totalidad. Cuando logramos que la Conciencia penetre como un rayo de luz en ese lado invisible, entonces ese lado oculto de nosotros mismos, el retrato que nos hayamos forjado, se desintegra, queda reducido a polvareda cósmica".
"Es lamentable que sólo vivamos en una pequeña fracción de sí mismos; lo que de nosotros ignoramos es muchísimo, el lado oculto que desconocemos suele ser muy profundo, pero necesitamos conocerlo, y sólo podremos conocerlo proyectando la luz de la Conciencia sobre ese lado oculto".
"Y es importante ese lado oculto, porque es precisamente en ese lado oculto donde están las causas de nuestros errores: las innumerables reacciones mecánicas, nuestras mezquindades, etc. En tanto nosotros no hayamos iluminado ese lado oculto con los rayos de la Conciencia, obviamente estaremos muy mal relacionados, no solamente con nosotros mismos, sino también con los demás".
"Cuando uno ilumina ese lado oculto de su Luna Psicológica con los rayos de la Conciencia, conoce sus errores, entonces sabe ver a los demás; pero cuando uno no ilumina con su Conciencia ese lado oculto de sí mismo, comete el error de proyectarlo sobre las gentes que nos rodean, y eso es gravísimo. Proyectamos sobre las gentes todos nuestros defectos psicológicos, y si somos mezquinos, a todos los veremos mezquinos; y si estamos llenos de odio, a todos los veremos en esa forma, si somos envidiosos, creemos que los otros son también envidiosos; y si somos violentos, no sabremos comprender la violencia ajena, creemos que sólo nosotros tenemos la razón y que los demás no la tienen".


El Lado Oculto de la Luna Psicológica
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"Ver" más allá

Se cuenta la historia de un hombre que fue a India a encontrar a cierto santo del cual había escuchado. El hombre viajó por todas partes, juntando información. Finalmente encontró un camino a una oscura aldea donde un tendero le dijo que ciertamente el santo vivía en esa ciudad, donde él permanecía sentado debajo de un árbol.

Ansiosamente el peregrino fue de prisa hacia el árbol y encontró un hombre que se parecía a la descripción. Cuando intentó conversar con el hombre, sin embargo, el "santo" estaba sucio y borracho. Volvió entonces al tendero y se quejó con él por haberle dado información errónea.

-"Oh, ese era el hombre, correcto", insistió el tendero.

-"Pero el hombre estaba borracho", protestó el peregrino.

-"Si, él toma mucho. Pero si hubieras permanecido con él por un momento, habrías escuchado gran sabiduría. Mira, él es un alma iluminada que tuvo una única lección para aprender, compasión por aquellos que beben. Así que él tomó esa experiencia para completar todas sus lecciones terrenales. Fuera de ese único hábito él es un genio total. Si hubieras podido ver más allá de esa única particularidad, hubieras encontrado un santo".

Y así es con todos nosotros. Nosotros podemos ver que el jardín de todo el mundo tiene malezas y flores. Todos tenemos cosas que podrían ser usadas para condenación o redención. Nada va en una sola dirección, y todo es un asunto de punto de vista. Construimos o rompemos nuestras vidas con nuestros pensamientos. Aún así, Dios está en todo, y encontramos a Dios si sabemos mirar.

"Más allá de tus ideas sobre lo que es correcto y equivocado, hay un campo. Encuéntrame allí". Rumi

Alan Cohen
Dare To Be Yourself

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Observa el interior de tu corazón

No hay otra labor que conocer tu rostro original. Esto es lo que se llama independencia, tener el espíritu claro y libre. Si afirmas la existencia de una particular  doctrina o patriarcado, sólo te engañarás a tí mismo.
Observa el interior de tu corazón, en él brilla una trascendental claridad. No seas codicioso ni dependiente, e inmediatamente obtendrás la certeza.

Yen-t'ou
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Escucha el silencio

El equivalente del ruido externo es el ruido interno del pensamiento. El equivalente del silencio externo es la quietud interna.
Cuando quiera que haya silencio a tu alrededor, escúchalo. Esto significa que, simplemente, has de darte cuenta de él. Préstale atención. Escuchar el silencio despierta la dimensión de quietud dentro de ti, porque sólo la quietud te permite ser consciente del silencio.
Observa que en el momento de darte cuenta del silencio que te rodea, no estás pensando. Eres consciente, pero no piensas.
 Cuando te das cuenta del silencio, se produce inmediatamente ese estado de serena alerta interna. Estás presente. Has salido de miles de años de condicionamiento colectivo humano.


El Silencio Habla
Eckhart Tolle

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El camino del Tao



Todo en la vida aparece, viene y va, se mueve en un proceso sin fin.

Cuando quieres controlar los procesos y dominarlos, los matas.

Cuando quieres controlar el movimiento de la vida, sin estar fluyendo en ella, te desarmonizas.

Cuando dejas que la vida fluya en ti, mostrándote su camino, entonces tú ERES.

Si vives para afirmar tu falso sentido del YO, la vida afirma en tí las causas y los efectos.

Si vives para satisfacer tus deseos, ellos generan en tí tristezas y resentimientos.

Si las metas de tu vida son solo satisfacer tus deseos, ellos te transformarán en su prisionero.

Si dejas que la vida te ofrezca sus deseos, los deseos de la vida te darán lo que necesitas.

Si los deseos se transforman en ideas fijas, lo insaciable es el signo de tu abismo.

Si los deseos se transforman en delicadezas y ternuras, en simplicidades saciadas y satisfechas en sí mismas sin nada más esperar, ellas te abren a la luz.

Siempre que esperas, deseas.Siempre que exijas, tienes ideas fijas.Siempre que estes resentido, en tí viven los sentimientos y energías de los otros.

Siempre que los deseos te alteren y te hagan perder la paz, ellos se mueven como objetos sin control.

Desear sin desear es dejar que la vida te muestre el camino para ser la unidad.

Cuando nada esperas, todo recibes.

Cuando buscas sin querer poseer, todo posees.

Cuando sientes sin aislarte, todo lo compartes.

ENTONCES ERES, CREAS Y ESTÁS EN EL FLUIR DE LA VIDA.


El camino del Tao
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La tierra está viva

"Déjame decirte cómo perdimos la tierra. No era nuestra tierra, como si nos perteneciera. Era la tierra donde cazábamos o donde nuestros ancestros estaban sepultados. Era la tierra que el Creador nos había dado. Era la tierra donde sucedían nuestras historias sagradas. Había lugares sagrados en ella. Nuestras ceremonias se realizaban aquí. Conocíamos a los animales. Ellos nos conocían a nosotros. Presenciamos el paso de las estaciones en esta tierra. Estaba viva, como nuestros abuelos. Éramos parte de ella. La tierra era parte de nosotros. Nosotros ni siquiera sabíamos lo que era ser propietarios de la tierra. Es como decir que eres propietario de tu abuela. Para nosotros, la tierra estaba viva. Mover una piedra significaba cambiarla. Matar a un animal era quitarle algo a ella. Tenía que haber respeto.
Nosotros no vimos respeto en esa gente. Ellos cortaban los árboles y dejaban a los animales en donde les disparaban. Hacían ruidos fuertes. Parecían salvajes. Su paso era pesado y hacían mucho ruido. Y luego esa gente nueva comenzó a pedirnos la tierra. Querían darnos dinero por la tierra. Nuestra gente no aceptó eso. Entonces esa gente dijo que ya no pertenecíamos aquí. Que había un jefe en Washington, una ciudad muy lejana, y que la tierra era de él, y que él había dicho que esa gente podía vivir aquí y nosotros no.
Pensamos que estaban desquiciados. Esas personas cabalgaban por la tierra y colocaban una bandera, y luego decían que todo, desde donde habían empezado hasta donde ponían la bandera, les pertenecía. Eso es como si alguien disparara una flecha al cielo y dijera que todo el cielo hasta donde llegara la flecha le pertenecía. Nosotros pensamos que esa gente estaba loca. Ellos hablaban de propiedad. Nosotros hablábamos de la tierra.
Tu gente vino de Europa porque querían tener propiedades. Ellos habían trabajado para otras personas que les habían quitado sus propiedades y las cosas que cultivaban. Nunca habían tenido nada porque no tenían propiedades. Eso era lo que más deseaban tener.
Todos ellos pensaban que quien tuviera un pedazo de papel diciendo que era dueño de la tierra podría controlar todo lo que sucediera en ella. La gente vino aquí para conseguir propiedades. Nosotros no sabíamos esto. Ni siquiera sabíamos lo que significaba. Nosotros simplemente le pertenecíamos a la tierra. Ellos querían adueñarse de ella.
Su religión no vino de la tierra. Podían llevarla a todos lados con ustedes. Su religión estaba en una copa y un pedazo de pan que podían llevarse en una caja. Sus sacerdotes podían hacer sagrado cualquier lugar. Y no podían entender que lo que era sagrado para nosotros era el lugar donde estábamos, porque ahí era donde sucedían las cosas sagradas y donde los espíritus nos hablaban.
Tu gente no sabía nada acerca de lo sagrado de la tierra. Ustedes estaban matando a todos los animales. El búfalo había desaparecido. Las aves habían desaparecido. Ustedes no nos permitían cazar. Nos daban mantas y whiskey que enloquecía a nuestra gente. Nos pusieron en pequeños corrales de tierra que eran como pequeñas islas en su gran mar.
Lo peor es que ustedes ni siquiera nos escucharon nunca. Ustedes vinieron a nuestra tierra y nos la quitaron, y ni siquiera nos escucharon cuando les tratamos de explicar. Hicieron promesas y rompieron cada una de ellas. Nos mataron sin quitarnos la vida. Nos mataron al convertir nuestra tierra en pedazos de papel y sacos de harina y mantas, diciéndonos que eso era suficiente. Ustedes nos quitaron los lugares donde los espíritus nos hablaban y nos dieron sacos de harina.
Para nosotros la tierra estaba viva. Ella nos hablaba. Nosotros la llamábamos nuestra madre. Si ella estaba enojada con nosotros, no nos daba alimentos. Si nosotros no compartíamos con los demás, ella nos enviaba inviernos duros o plagas de insectos. Teníamos que hacer cosas buenas por ella y vivir de la manera que ella consideraba apropiada. Ella era la madre de todo lo que habitaba en ella, así que todos eran nuestros hermanos. Los osos, los árboles, las plantas, el búfalo. Todos eran nuestros hermanos y hermanas. Si no los tratábamos bien, nuestra madre se enojaba. Si los tratábamos con respeto y honor, ella se sentía orgullosa.
Para tu gente la tierra no estaba viva. Era algo así como un escenario donde podían construir cosas y hacer que sucedieran cosas. Veían al lodo y los árboles y el agua como cosas importantes, pero no como hermanos y hermanas. Esas cosas existían sólo para ayudar a los humanos a vivir.
Ustedes tomaron la tierra y la convirtieron en propiedades. Ahora nuestra madre está en silencio. Pero nosotros aún intentamos escuchar su voz".


Kent Nerbum
"Ni Lobo ni Perro. Por Senderos Olvidados con un Anciano Indio"

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Solo Existe lo que ES

Cuando no hay dualidad, es posible vivir sin conflicto. Cuando uno alcanza cierto estado de conciencia, no hay una real dualidad -sólo existe 'lo que es'. La dualidad existe únicamente cuando tratamos de negar o de escapar de 'lo que es' hacia 'lo que no es'. (La dualidad física, hombre y mujer, alto y bajo, piel clara y oscura -eso no es dualidad).
Existe la idea de que el conflicto es necesario porque vivimos en la dualidad y,  por lo tanto, aquellos que están libres de los opuestos son los seres iluminados. Uno no se libera de la dualidad cuando alcanza ciertas 'alturas espirituales'.  Sólo existe 'lo que es', no hay nada más. 'Lo que es', es el único hecho. Su opuesto no es un hecho, no tiene realidad.
Si están ejercitando la razón, la capacidad de pensar con lógica, verán que es obviamente más importante comprender 'lo que es' que 'lo que debería ser'. Pero nos aferramos a 'lo que debería ser' porque no sabemos cómo tratar con 'lo que es'. Utilizamos el opuesto como una palanca para liberarnos de 'lo que es'.
De modo que sólo existe 'lo que es' y, por lo tanto, no hay dualidad. Existe solamente la codicia y no la no-codicia. Cuando uno comprende la profundidad de la violencia sin escapar de ella, sin evadirse hacia ciertos ideales necios de no-violencia, cuando uno mira, cuando observa la violencia muy de cerca, (lo cual implica reunir toda la energía que uno ha derrochado en "perseguir el opuesto") entonces no hay conflicto, no hay violencia. Cuando tratamos de reprimir la violencia, éste es un derroche de energía que implica conflicto.
Supongamos que uno es envidioso, que siente envidia de otro que es muy hábil, brillante, inteligente, sensible, que ve y goza la belleza de la tierra y la gloria del cielo, mientras que para uno eso no significa nada. Uno quiere ser como él. De modo que empieza a imitarlo, imita su manera de caminar, de mirar, de sonreír; sin embargo, uno sigue siendo codicioso. Aunque nos hayan educado desde la infancia para que no seamos codiciosos, no hemos comprendido que ese 'no' es meramente el opuesto de lo que somos. Nos han educado, nos han condicionado; los libros que nos han hecho leer dicen que la dualidad existe, y hemos aceptado eso. Es muy difícil romper ese condicionamiento que, desde la infancia, nos impide comprender este hecho tan simple; que sólo existe 'lo que es'.


Krshnamurti
"La Raíz del Conflicto"
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El camino


1) Al principio del camino hay una encrucijada. Allí puedes pararte a pensar en la dirección que vas a tomar. Pero no te quedes demasiado tiempo, o nunca saldrás de ese lugar. Reflexiona lo necesario sobre las opciones que tienes delante, pero una vez que des el primer paso, olvídate definitivamente de la encrucijada, pues en caso contrario nunca dejarás de torturarte con la inútil pregunta: “¿El camino que elegí era el correcto?”

2) El camino no dura para siempre. Es una bendición recorrerlo durante algún tiempo, pero un día terminará, y por eso debes estar siempre listo para despedirte en cualquier punto. No te aferres a nada. Ni a los momentos de euforia, ni a los interminables días en los que todo parece difícil, y el progreso es lento. Más tarde o más temprano llegará un ángel, y tu jornada habrá llegado a su término. No lo olvides.

3) Honra tu camino. Fue tu elección, fue decisión tuya, y en la misma medida en que tú respetas el suelo que pisas, este mismo suelo respetará tus pies. Haz siempre lo más adecuado para conservar y mantener tu camino, y él hará lo mismo por ti.

4) Equípate bien. Lleva un rastrillo, una pala, una navaja. Entiende que para las hojas secas las navajas son inútiles, y que para la hierbas muy enraizadas los rastrillos son inútiles. Conoce siempre qué herramienta hay que emplear en cada momento. Y cuida de ellas, porque son tus mayores aliadas.

5) El camino va hacia delante y hacia atrás. A veces es necesario volver porque se perdió algo, o porque un mensaje que debía haber sido entregado se quedó olvidado en un bolsillo. Un camino bien cuidado permite que puedas volver atrás sin grandes problemas.

6) Cuida del camino antes de cuidar de lo que está a su alrededor: atención y concentración son fundamentales. No dejes que las hojas secas del borde del camino te distraigan, ni que la manera como los otros cuidan sus propios caminos desvíe tu atención. Usa la energía para cuidar y conservar el suelo que recibe tus pasos.

7) Ten paciencia. A veces es necesario repetir las mismas tareas, como arrancar las malas hierbas o cubrir los agujeros que surgieron tras una lluvia inesperada. Que esto no te enfurezca, pues forma parte del viaje. A pesar del cansancio, y a pesar de las tareas repetitivas, ten paciencia.

8) Los caminos se cruzan: las personas pueden explicar el tiempo que hace. Escucha los consejos, pero toma después tus propias decisiones. Tú eres el único responsable del camino que te fue confiado.

9) La naturaleza sigue sus propias reglas: por lo tanto, tienes que estar preparado para los súbitos cambios del otoño, para el hielo resbaladizo del invierno, para las tentaciones de las flores en primavera, y para la sed y las lluvias del verano. En cada estación, aprovecha lo mejor que te ofrezca, y no te quejes de sus particularidades.

10) Haz de tu camino un espejo de ti mismo: no te dejes influir en absoluto por la manera como los demás cuidan de sus caminos. Tú tienes un alma que escuchar, y los pájaros transmitirán lo que tu alma quiere decir. Que tus historias sean bellas y agraden a todo lo que tienes en torno. Sobre todo, que las historias que cuente tu alma durante la jornada se reflejen en cada segundo del recorrido.

11) Ama tu camino: sin este principio, nada tiene sentido. Y que Dios te acompañe en cada dia de 2012!



Paulo Coelho
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Duerme al mundo mientras estas despierto

Cuando duerme profundamente, usted olvida, ¿o no? De la misma manera, duerma al mundo mientras está despierto, comprenda simplemente que no es verdadero. ¡Todo es cero! Usted debe comprender su propia muerte: «yo no existo». Ésa es la filosofía. Mientras piense «yo estoy aquí», usted no puede olvidar. En un sueño, usted hace muchas cosas; ¿pero existen? Cuando despierta, ¿se dice usted: «yo he hecho algo bueno o algo malo»? De la misma manera, mientras está despierto, comprenda que lo que usted hace, que lo que usted es, es nada; ¡Todo es falso! ¿Dónde es usted? ¿Puede mostrármelo? ¿Es usted el cuerpo? ¿Es usted la mente? ¿Qué puede usted mostrar cuando todo eso es nada? Mientras el cuerpo está aquí, usted debe actuar y sentir; hágalo, pero sepa que no es verdadero. Mientras los ojos están aquí, deben ver; pero sepa que lo que ven no es verdadero. Todo lo que puedo ver y sentir no es la realidad.
El dolor viene al cuerpo; debe venir, pero comprenda que es al cuerpo al que viene y no a mí. Trate de desidentificarse del cuerpo, «no es mi dolor, el cuerpo no es mí mismo». Su convicción profunda debe ser, «no es mi cuerpo, yo no hago nada, yo no soy nada, yo no existo. Yo no soy ni el nombre, ni el cuerpo ni la mente». Actúe con todos esos instrumentos, pero comprenda que usted no es ellos. Es lo que se llama lo no-condicionado, lo no-apegado.
Usted toma estas condiciones como usted mismo y dice, «esto es mío, etc.» Por ejemplo, un hombre y una mujer que han tenido un hijo cada uno por su lado antes de casarse, dicen, «éste es el mío, ése es el tuyo». No comprenden que son Uno; el ego hace todas estas separaciones, mientras que todo no es más que Uno. Todos son usted mismo; si usted comprende eso, ¿a quién dirigir buenas o malas palabras?


Sri Ranjit Maharaj
Ilusión frente a Realidad

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La iluminación ¿Qué es eso?

Un mendigo había estado sentado más treinta años a la orilla de un camino. Un día pasó por allí un desconocido. "Una monedita", murmuró mecánicamente el mendigo, alargando su vieja gorra de béisbol. "No tengo nada que darle", dijo el desconocido. Después preguntó: "Qué es eso en lo que está sentado?" "Nada", contestó el mendigo. "Sólo una caja vieja. Me he sentado en ella desde que tengo memoria". "¿Alguna vez ha mirado lo que hay dentro?", preguntó el desconocido. "No" dijo el mendigo. "¿Para qué? No hay nada dentro". "Échele una ojeada", insistió el desconocido. El mendigo se las arregló para abrir la caja. Con asombro, incredulidad y alborozo, vio que la caja estaba llena de oro.
Yo soy el desconocido que no tiene nada que darle y que le dice que mire dentro. No dentro de una caja como en la parábola, sino en un lugar aún más cercano, dentro de usted mismo.
"¡Pero yo no soy un mendigo! ", le oigo decir.
Los que no han encontrado su verdadera riqueza, que es la alegría radiante del Ser y la profunda e inconmovible paz que la acompaña, son mendigos, incluso si tienen mucha riqueza material. Buscan afuera mendrugos de placer o de realización para lograr la aceptación, la seguridad o el amor, mientras llevan dentro un tesoro que no sólo incluye todas esas cosas sino que es infinitamente mayor que todo lo que el mundo pueda ofrecer.
La palabra iluminación evoca la idea de un logro sobrehumano y el ego quiere conservar las cosas así, pero es simplemente el estado natural de sentir la unidad con el Ser. Es un estado de conexión con algo inconmensurable e indestructible, algo que, casi paradójicamente, es esencialmente usted y sin embargo es mucho más grande que usted. Es encontrar su verdadera naturaleza más allá del nombre y de la forma. La incapacidad de sentir esta conexión da lugar a la ilusión de la separación, de usted mismo y del mundo que lo rodea. Entonces usted se percibe a sí mismo, consciente o inconscientemente, como un fragmento ais­lado. Surge el miedo y el conflicto interior y exterior se vuelve la norma.
Me encanta la sencilla definición de la iluminación dada por Buda como "el fin del sufrimiento". No hay nada sobrehumano en esto, ¿cierto? Por supuesto, como toda definición, es incompleta. Sólo dice lo que la iluminación no es: no es sufrimiento. ¿Pero qué queda cuando ya no hay sufrimiento? El Buda no habla sobre esto y su silencio implica que usted tiene que averiguarlo por sí mismo. Usa una definición negativa para que la mente no la convierta en algo que se deba creer o en un logro sobrehumano, una meta que es imposible de alcanzar. A pesar de esta precaución, la mayoría de los budistas aún cree que la iluminación es para el Buda, no para ellos, al menos no en esta vida.


Eckart Tolle
El Poder del Ahora

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