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El Mantra Secreto

El devoto se arrodilló para ser iniciado en el discipulado, y el gurú le susurró al oído el sagrado "mantra", advirténdole que no se lo revelara a nadie.
- "¿Y qué ocurrirá si lo hago?", preguntó el devoto.
- "Aquel a quien revelare el mantra, le dijo el gurú, quedará libre de la esclavitud de la ignorancia y el sufrimiento; pero tú quedarás excluido del discipulado y te condenarás".
Tan pronto hubo escuchado aquellas palabras, el devoto salió corriendo hacia la plaza del mercado, congregó a una gran multitud en torno a él, y repitió a voz en cuello el sagrado mantra para que lo oyeran todos.  Los discípulos se lo contaron más tarde al gurú y pidieron que aquel individuo fuera expulsado del monasterio, por desobediente.
El gurú sonrió y dijo:
- "No necesita nada de cuanto yo pueda enseñarle. Con su acción ha demostrado ser un gurú con todas las de la ley".
      

Anónimo Hindú
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El Poder del Miedo

Caminar hacia la Verdad es más difícil que hacerlo por el filo de la navaja, por eso sólo algunos se comprometen con la Búsqueda.


Había un rey que a menudo se hacía visitar por yoguis y maestros místicos que pudieran proporcionarle prescripciones y métodos para su evolución interna. Le llegaron noticias de un asceta muy sospechoso y entonces decidió hacerlo llamar para ponerlo a prueba.
El asceta se presentó ante el monarca, y éste, sin demora, le dijo:

- ¡O demuestras que eres un renunciante auténtico o te haré ahorcar!

El asceta dijo:

- Majestad, os juro y aseguro que tengo visiones muy extrañas y sobrenaturales. Veo un ave dorada en el cielo y demonios bajo la tierra.   !Ahora mismo los estoy viendo! ¡Sí, ahora mismo!

- ¿Cómo es posible -inquirió el rey- que a través de estos espesos muros puedas ver lo que dices en el cielo y bajo tierra?

Y el asceta repuso:

- Sólo se necesita miedo.


Ramiro Calle
101 Cuentos Clásicos de la India
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Solo Existe lo que ES

Cuando no hay dualidad, es posible vivir sin conflicto. Cuando uno alcanza cierto estado de conciencia, no hay una real dualidad -sólo existe 'lo que es'. La dualidad existe únicamente cuando tratamos de negar o de escapar de 'lo que es' hacia 'lo que no es'. (La dualidad física, hombre y mujer, alto y bajo, piel clara y oscura -eso no es dualidad).
Existe la idea de que el conflicto es necesario porque vivimos en la dualidad y,  por lo tanto, aquellos que están libres de los opuestos son los seres iluminados. Uno no se libera de la dualidad cuando alcanza ciertas 'alturas espirituales'.  Sólo existe 'lo que es', no hay nada más. 'Lo que es', es el único hecho. Su opuesto no es un hecho, no tiene realidad.
Si están ejercitando la razón, la capacidad de pensar con lógica, verán que es obviamente más importante comprender 'lo que es' que 'lo que debería ser'. Pero nos aferramos a 'lo que debería ser' porque no sabemos cómo tratar con 'lo que es'. Utilizamos el opuesto como una palanca para liberarnos de 'lo que es'.
De modo que sólo existe 'lo que es' y, por lo tanto, no hay dualidad. Existe solamente la codicia y no la no-codicia. Cuando uno comprende la profundidad de la violencia sin escapar de ella, sin evadirse hacia ciertos ideales necios de no-violencia, cuando uno mira, cuando observa la violencia muy de cerca, (lo cual implica reunir toda la energía que uno ha derrochado en "perseguir el opuesto") entonces no hay conflicto, no hay violencia. Cuando tratamos de reprimir la violencia, éste es un derroche de energía que implica conflicto.
Supongamos que uno es envidioso, que siente envidia de otro que es muy hábil, brillante, inteligente, sensible, que ve y goza la belleza de la tierra y la gloria del cielo, mientras que para uno eso no significa nada. Uno quiere ser como él. De modo que empieza a imitarlo, imita su manera de caminar, de mirar, de sonreír; sin embargo, uno sigue siendo codicioso. Aunque nos hayan educado desde la infancia para que no seamos codiciosos, no hemos comprendido que ese 'no' es meramente el opuesto de lo que somos. Nos han educado, nos han condicionado; los libros que nos han hecho leer dicen que la dualidad existe, y hemos aceptado eso. Es muy difícil romper ese condicionamiento que, desde la infancia, nos impide comprender este hecho tan simple; que sólo existe 'lo que es'.


Krshnamurti
"La Raíz del Conflicto"
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Proyectar




Era un yogui errante que había obtenido un gran progreso interior.
Se sentó a la orilla de un camino y, de manera natural, entró en éxtasis.
Estaba en tan elevado estado de consciencia que se encontraba ausente de todo lo circundante. Poco después pasó por el lugar un ladrón y, al verlo, se dijo: "Este hombre, no me cabe duda, debe ser un ladrón que, tras haber pasado toda la noche robando, ahora se ha quedado dormido. Voy a irme a toda velocidad no vaya a ser que venga un policía a prenderle a él y también me coja a mí". Y huyó corriendo. No mucho después, fue un borracho el que pasó por el lugar.
Iba dando tumbos y apenas podía tenerse en pie. Miró al hombre sentado al borde del camino y pensó: "Éste está realmente como una cuba. Ha bebido tanto que no puede ni moverse".
Y, tambaleándose, se alejó. Por último, pasó un genuino buscador espiritual y, al contemplar al yogui, se sentó a su lado, se inclinó y besó sus pies.

Así como cada uno proyecta lo que lleva dentro, así el sabio reconoce al sabio.



Cuento Tradicional Indú

Aproximarnos a la Verdad


La dicha es la naturaleza esencial del hombre. El hecho central del ser humano es su divinidad inherente. La naturaleza esencial del hombre es divina, pero ha perdido la conciencia de ello debido a sus tendencias animales y al velo de su ignorancia.
El hombre, en su ignorancia, se identifica con el cuerpo, la mente, el Prana y los sentidos. Al trascender éstos, se vuelve uno con Brahman, o lo Absoluto, el cual es pura bienaventuranza. Brahman, o lo Absoluto, es la realidad más plena y la consciencia más completa. Ese más allá que no es nada, ese Ser inherente a todas las cosas, es el Atman o Brahman. El Atman es la Consciencia común a todos los seres. El ladrón, la prostituta, el barrendero, el rey, el maleante, el santo, el perro, el gato, la rata..., todos ellos comparten un Atman común.
Sólo en los cuerpos y mentes existen diferencias aparentes y ficticias. Existen diferencias de colores y opiniones, pero el Atman es el mismo en todo. Si eres muy rico, puedes tener un barco, un tren o un avión particulares para tus intereses egoístas. Pero no puedes tener un Atman privado. El Atman es común a todos. No es propiedad privada de ningún individuo. El Atman es uno entre la diversidad. Es constante entre las formas que vienen y se van. Es la Consciencia pura, absoluta y esencial de todos los seres conscientes.



La fuente de toda vida y de todo conocimiento es el Atman, tu Ser interno. Este Atman, o Alma Suprema, es trascendente, inexplicable, indefinible, inentendible, indescriptible, todo paz y todo dicha. No hay diferencia entre el Atman y la dicha. El Atman es la dicha misma. Dios, la perfección, la paz, la inmortalidad y la dicha son la misma cosa. La meta de la vida es alcanzar la perfección, la inmortalidad o Dios. Cuanto más se aproxima uno a la Verdad, más feliz se vuelve. Pues la naturaleza esencial de la Verdad es la dicha positiva y absoluta.
No hay dicha en lo finito. Ésta sólo se halla en lo Infinito. La dicha eterna sólo puede obtenerse del Ser eterno.Conocer al Ser es disfrutar de la dicha eterna y la paz imperecedera. La realización del Ser confiere la existencia eterna, el conocimiento absoluto y la dicha imperecedera. Nadie puede salvarse sino por medio de la realización del Ser. La búsqueda de lo Absoluto debería emprender se aun a costa de tener que sacrificar lo más querido, incluso la vida, e incluso teniendo que cortejar al dolor.
Estudia cuantos libros filosóficos quieras, da más y más conferencias durante tus extensos viajes, permanece en una cueva en los Himalayas durante cien años, practica Pranaiama durante cincuenta años, pero no podrás alcanzar la emancipación sin lograr la realización de la unidad del Ser.



Swami Sivananda
La senda divina

Los frutos de la acción


Los frutos, el resultado, la consecuencia, de una acción es decidida por factores que se encuentran más allá de la comprensión de un individuo humano y por lo tanto esperar un fruto en particular sería completa ignorancia por parte de cualquier persona. Sufrimos porque esperamos una consecuencia en particular de una serie de acciones que llevamos a cabo, y esos resultados que esperamos no se hacen realidad debido a que existen otras condiciones que deben ser satisfechas para la producción del resultado.
Yo, el que inicia la acción puedo ser uno de los factores, pero no soy el único factor, y considerarme como el único principio condicionante detrás de la producción del resultado de una acción sería ignorancia, ausencia de Samkhya, -conocimiento-. Es por eso que se nos dice una y otra vez que es inadecuado esperar los frutos de una acción. El universo en su totalidad tiene que ver con la producción del resultado de la mínima acción y nosotros no somos el único factor del resultado.




Swami Krishnanadaji Maharaj


La duda paralizante




Aquel que siempre duda, y no puede fijar su mente, que una vez que decide algo empieza a ver los argumentos del otro lado y quiere comenzar todo otra vez para recorrerlo nuevamente, no puede progresar. Es la exageración de las virtudes de la prudencia y precaución, que se transforma en un vicio.
Mejor es actuar y cometer errores, aprendiendo así mejor la lección para el futuro, que dudar siempre y no actuar. Porque la duda paralizante, detiene la lección que solamente la experiencia imparte.



Annie Besant
Sugerencias sobre Estudio del Bhagavad Gita

Mientras vas creciendo


"Los Vedas hablan del pájaro homa, que vive alto en el cielo y allí, en el aire, pone sus huevos. Tan pronto como es puesto, el huevo comienza a caer; pero está tan alto que continúa descendiendo por días y días. A medida que cae se está empollando hasta que nace. Abre sus ojos; sus alas crecen. Inmediatamente se da cuenta de que está cayendo y que terminará estrellándose contra el suelo. Entonces, al momento, impulsa su vuelo hacia arriba, alto en el cielo, donde está su madre."




Citado en El Evangelio de Ramakrshna

Percepción alerta




Estar atentos implica un estado extraordinario de la mente -estar atentos a cuanto les rodea, a los árboles, al pájaro que canta, al Sol que está detrás de ustedes; estar atentos a los rostros, a las sonrisas; estar atentos a la suciedad del camino, a la belleza de la tierra, a la palmera contra el cielo rojo del crepúsculo, a la onda sobre el agua-, simplemente estar atentos, sin preferencia alguna.

Escuchen a los pájaros, sin nombrarlos, no reconozcan la especie, sólo escuchen el sonido. Escuchen los movimientos del propio pensar, no los controlen, no los moldeen, no digan: "Esto es bueno, eso es malo". Simplemente, muévanse con ello. Eso es la percepción alerta, en la que no hay opción ni condena ni juicio ni comparación o interpretación; sólo observación pura. Eso hace que la mente sea altamente sensible. En el momento en que nombran, han retrocedido y la mente se embota, porque eso es lo que acostumbra hacer. En ese estado de percepción alerta hay atención, no control ni concentración. Hay atención.

O sea, escuchan a los pájaros, ven la puesta de sol, contemplan la quietud de los árboles, oyen pasar los automóviles, oyen a quien les habla; y están atentos al significado de las palabras, a sus propios pensamientos y sentimientos y al movimiento de esa atención.



J. Krshnamurti

Simplemente lo que ES


¿Por qué busca uno el placer y descarta el dolor? Porque uno piensa que el placer es más conveniente. El sufrimiento es doloroso. Usted quiere aferrarse a uno y evitar el otro. ¿Por qué? Evitar el dolor es un instinto natural. Si yo tengo un dolor de muelas, quiero evitarlo. Quiero dar un paseo que es placentero. El problema no radica en el placer y el dolor, sino en el eludir uno u otro.

La vida es ambas cosas, placer y dolor. La vida es tanto oscuridad como luz. En un día como éste hay nubes y brilla el sol; luego están el invierno y la primavera; son parte de la vida, parte de la existencia. ¿Pero por qué debemos evitar lo uno y aferramos a lo otro? ¿Por qué nos adherimos al placer y escapamos del dolor? ¿Por qué no vivir simplemente con ambos? En el momento que usted quiere eludir el dolor, el sufrimiento, comienza a inventar escapes, cita al Buddha, al Gita, Los Evangelios; va al cine o inventa creencias. El problema no se resuelve ni por el dolor ni por el placer. De modo que no se aferre al placer ni escape del dolor. ¿Qué sucede cuando se aferra al placer? Usted queda atado. Y si algo ocurre con la persona a la que está apegado, o con su propiedad, o con su opinión, usted está perdido. Entonces se supone que debe haber desapego.

No esté apegado ni desapegado; sólo mire los hechos, y cuando usted comprende los hechos, entonces no hay placer ni dolor; simplemente existe el hecho.




Krishnamurti y la educación

Descansa la mente




Cuando sientas demasiada perturbación alrededor o que tu mente está demasiado distraída, simplemente canta "Aum". Toma la costumbre de al menos veinte minutos por la mañana y veinte minutos por la noche de sentarte en silencio en una postura cómoda y, con los ojos semiabiertos, simplemente mira hacia abajo. La respiración debe ser lenta y el cuerpo no debe moverse. Empieza a cantar "aum" en tu interior; no hay necesidad de decirlo en voz alta. Será más penetrante con los labios cerrados; ni siquiera la lengua debe moverse. Repite "aum" rápidamente: "aum, aum, aum". rápida y fuertemente pero dentro de ti. Sólo siente que está vibrando por todo el cuerpo: de los pies a la cabeza, de la cabeza a los pies.

Cada "Aum" cae en tu consciencia como una roca echada a un pozo. Surgen pequeñas olas y se distribuyen por todos lados. Las olas continúan expandiéndose y tocan todo el cuerpo. Al hacer esto habrá momentos, (y serán los momentos más hermosos), en los que no estarás repitiendo nada y todo se habrá detenido. De repente te darás cuenta de que no estás cantando y que todo se ha detenido. Disfrútalo. Si empiezan a llegar pensamientos comienza nuevamente a cantar.

Cuando lo hagas de noche, hazlo al menos dos horas antes de acostarte. Si en cambio lo haces justo antes de ir a la cama no podrás dormirte porque te habrá refrescado de tal manera que no tendrás sueño. Sentirás como si fuera de mañana y hubieras descansado bien, así que no tendrá sentido dormir. Puedes hacerlo rápido, o bien encontrar tu propio paso. Después de dos o tres días encontrarás el ritmo que se acomode a ti. A algunas personas les acomoda hacerlo muy rápido, "aum, aum, aum", casi solapándose. A otros les acomoda hacerlo muy despacio. Depende de ti. Hazlo de la manera que más te acomode.


Osho
Tónico para el alma

La raíz del árbol ilusorio




Todos los pensamientos que aparecen en el corazón tienen como su base la egoidad, que es el primer modo mental «yo», la cognición de la forma «yo soy el cuerpo»; así pues, el surgimiento de la egoidad es la causa y la fuente del surgimiento de todos los demás pensamientos; por consiguiente, si se destruye el auto-orgullo en la forma de la egoidad, que es la raíz del árbol ilusorio del samsara (esclavitud que consiste en la transmigración), todos los demás pensamientos perecerán completamente como un árbol arrancado. Surjan los pensamientos que surjan como obstáculos a la sadhana (disciplina espiritual) de uno, no debe permitirse que la mente vaya en su dirección, sino que debe hacerse que permanezca en el propio sí mismo de uno, que es el Atman; uno debe permanecer como presenciador de todo lo que acontece, adoptando la actitud: «¡Cualesquiera cosas extrañas que acontezcan, qué acontezcan; veamos!»

Ésta debe ser la práctica de uno. En otras palabras, uno no debe identificarse con las apariencias; uno no debe abandonar el propio sí mismo de uno. Éste es el medio adecuado para la destrucción de la mente (manonasa), que es de la naturaleza de ver el cuerpo como el sí mismo, y que es la causa de todos los obstáculos ya mencionados. Este método, que destruye fácilmente la egoidad, merece ser llamado devoción (bhakti), meditación (dhyana), concentración (yoga) y conocimiento (jnana).

Debido a que Dios permanece de la naturaleza del Sí mismo, brillando como «yo» en el corazón, y debido a que las escrituras declaran que el pensamiento mismo es esclavitud, debido a esto, la mejor disciplina es permanecer quiescente sin olvidar-Le nunca a Él (Dios, el Sí mismo), después de disolver en Él la mente, que es de la forma del pensamiento «yo», sin importar a través de qué medios. Ésta es la enseñanza concluyente de las escrituras.



Sri Rama Maharshi
La autoindagación