¿Curacion o Alivio?

A una persona muy afligida que había acudido a él en busca de ayuda le preguntó el Maestro:

"¿Deseas realmente ser curado?"


"¿Me habría molestado en acudir a ti si no lo deseara?"

"¿Y por qué no? La mayoria de la gente lo hace".

"Entonces, ¿Para qué vienen?"

"No precisamente buscando la curación, que es dolorosa, sino buscando alivio".

Y a sus discípulos les dijo el Maestro: "Las personas que desean curarse con tal que puedan hacerlo sin dolor son como los que están a favor del progreso con tal de que éste no suponga para ellos cambio alguno".




Cuento Zen

Estar Presente




Según el Sutra de la Atención Mental, mientras se friegan los platos uno debe estar solamente fregando los platos, lo cual quiere decir que mientras se hace eso uno debe estar completamente atento al hecho de que está fregando. A primera vista puede parecer un poco tonto: ¿Porqué poner tanta preocupación en algo tan simple? Pero ese es precisamente el asunto.. El hecho de que yo este aquí lavando las tazas es una realidad maravillosa. Estoy siendo totalmente yo mismo, siguiendo mi respiración, consciente de mi presencia y presente de mis pensamientos y acciones. No hay forma de ser zarandeado estúpidamente de aquí para allá por las olas. La conciencia no puede ser dispersada como la espuma en la cresta de las olas cuando se estrellan contra el acantilado.
Si mientras lavamos los platos, solamente estamos pensando en la taza de té que nos aguarda o en cualquier otra cosa que pertenezca al futuro, o nos estamos apresurando a quitarnos los platos de encima como si fuera alguna molestia, entonces no estamos “fregando los platos para fregar los platos”, y lo que es más, no estamos vivos durante el tiempo en que tardamos en hacerlo. De hecho, somos completamente incapaces de apreciar el milagro de la vida mientras permanezcamos ante la pila. Sino podemos fregar los platos, todas las oportunidades serán de que tampoco podremos disfrutar nuestra taza de té; mientras nos la bebemos estaremos pensando en otras cosas, apenas despiertos al hecho de la taza de té que tenemos ante las manos. De ese modo estaremos absortos en el futuro y lo que significa realmente es que seremos incapaces de vivir un solo memento de nuestra vida.


Ramiro Calle
Cómo lograr el milagro de vivir despierto

Las estrellas de mar


Había una vez un escritor que vivía a orillas del mar; una enorme playa virgen donde tenía una casita donde pasaba temporadas escribiendo y buscando inspiración para su libro. Era un hombre inteligente y culto y con sensibilidad acerca de las cosas importantes de la vida.
Una mañana mientras paseaba a orillas del océano vio a lo lejos una figura que se movía de manera extraña como si estuviera bailando. Al acercarse vio que era un muchacho que se dedicaba a coger estrellas de mar de la orilla y lanzarlas otra vez al mar.
El hombre le preguntó al joven que estaba haciendo. Este le contestó:

- “Recojo las estrellas de mar que han quedado varadas y las devuelvo al mar; la marea ha bajado demasiado y muchas morirán”.

Dijo entonces el escritor:

-” Pero esto que haces no tiene sentido, primero es su destino, morirán y serán alimento para otros animales y además hay miles de estrellas en esta playa, nunca tendrás tiempo de salvarlas a todas”.

El joven miró fijamente al escritor, cogió una estrella de mar de la arena, la lanzó con fuerza por encima de las olas y exclamó ” para ésta… sí tiene sentido”.

El escritor se marchó un tanto desconcertado, no podía explicarse una conducta así. Esa tarde no tuvo inspiración para escribir y en la noche no durmió bien, soñaba con el joven y las estrellas de mar por encima de las olas. A la mañana siguiente corrió a la playa, buscó al joven y le ayudó a salvar estrellas…





Cuento Sufí

La cara que presentamos al mundo


Temperamento y carácter, claves de la personalidad, esa cara que presentamos al mundo y por la que somos conocidos de los otros.
El temperamento es algo que nace con cada quien. Es como el ambiente emocional en que temperamos y lo que establece nuestra modalidad reactiva. "Cada quien tiene su manera de matar pulgas" dicen por ahí, pero esos modales no los aprendimos en ningún lado.
El carácter es otra cosa, se puede construir, se va moldeando con la vida. Así que la persona, la personalidad tiene dos ingredientes esenciales: Uno que no depende tanto de nosotros y que ya traemos y nos acompaña hasta la sepultura; otro que es hechura nuestra.
Cuando nos saludamos, cuando sonreímos o cuando hablamos no sólo intercambiamos estrechones de manos, sonrisas o palabras. Cada cosa lleva la firma de nuestra personalidad. Ya la mano que se estrecha es cálida o fría, fuerte o lánguida, y la sonrisa franca o abierta o tímida. Ya en la mirada podemos ser acogedores o lejanos, tiernos o fríos. En todo, en cada actitud, hasta en el silencio, estamos revelando la personalidad. Aunque las palabras no lo digan, con todo el lenguaje del cuerpo hablamos de nosotros.



Pues bien, si la personalidad es nuestra vía de comunicación con el mundo y una parte esencial de ella, depende de nosotros pues la podemos tallar así como el escultor talla la piedra. ¿Cómo podemos construir un carácter que nos permita una comunicación armoniosa con el mundo? Dado que la calidad de nuestras relaciones determina en buen grado el que seamos felices o no, construir un buen carácter es ingrediente esencial para llevar una vida plena.
Y ¿Qué es un buen carácter? Si el carácter es una estructura que construimos como estrategia de adaptación frente al mundo, a lo mejor estamos amurallados para protegernos de las amenazas ficticias o reales, o vamos armados hasta los dientes para competir a toda costa. Mordemos el mundo cada noche, o crispamos las manos en actitud de contener la ira, o ahogamos nuestra respiración y cerramos la glotis hasta la asfixia.
O nos negamos la danza de la vida congelando nuestra pelvis. A veces así, crispados, duros congelados, creyendo protegernos en el juego de la vida, destruimos su blanda fluidez que se revela en la capacidad de relacionarnos con el mundo sin llevar los dados cargados del condicionamiento al juego.



Jorge Carvajal Posadas
Construir el Templo Interior - Un buen carácter

El lado positivo y negativo de la Ira




La ira es santa, es sagrada, es una emoción positiva porque te lleva a la autoafirmación, a la búsqueda de tu territorio, a defender lo que es tuyo, lo que es justo.
Pero cuando la ira se vuelve irritabilidad, agresividad, resentimiento, odio, se vuelve contra ti y afecta al hígado, la digestión, el sistema inmunológico.



Jorge Carvajal Posadas


El Sabio


Lo humillado será engrandecido.
Lo inclinado será enderezado.
Lo vacío será lleno.
Lo envejecido será renovado.

Al que menos tenga, más se le dará.
Al que más tenga, más le será quitado.
Lo sencillo y puro será alcanzado,
pero lo complicado y extenso causará confusión.

Por esto, el sabio abraza la unidad
y es el modelo del mundo.
Destaca porque no se exhíbe.
Brilla porque no se guarda.

Merece honores, porque no se ensalza.
Posee el mando, porque no se impone.
Nadie le combate porque él a nadie oprime.

“Si eres humilde, te conservarás resplandeciente”
dice un antiguo proverbio.
¿Quién es capaz de considerar vanas estas palabras?
Pues por esto mismo, el sabio preservará su grandeza.




Lao-Tse
El Sabio


El árbol de la felicidad


Cuentan que hace muchos, muchos años un peregrino tras caminar durante infinitas jornadas bajo el implacable sol de India deseó en su corazón poder descansar a la sombra de un árbol que le diera cobijo. Y así fue que, de pronto, divisó a lo lejos un frondoso árbol solitario en medio de la planicie.
Cubierto de sudor y tambaleándose sobre sus fatigados pies se encaminó alegremente hacia el árbol que hacia realidad su deseo. Al fin podré descansar, pensó, mientras se abría paso entre sus tupidas ramas que llegaban hasta el suelo. ¿Qué más podría desear? Tendiéndose sobre la tierra en su refugio vegetal trató de conciliar el sueño, pero el suelo estaba duro y mientras más el peregrino trataba de ignorarlo y descansar, más duro le parecía el suelo sobre el que estaba...-Si al menos tuviera una cama…, pensó.



Al momento surgió una imponente cama, con impolutas sábanas de seda, digna de un sultán. Brocados, lujosos tejidos de Samarkanda y las más suaves pieles cubrían el lecho. Y es que, sin saberlo, el peregrino había ido a sentarse bajo el mítico árbol de los deseos,aquel árbol milagroso que es capaz de convertir en realidad cualquier deseo expresado bajo sus ramas.El hombre se acostó en el mullido lecho relajándose.
-¡Oh, qué a gusto me siento, lástima del hambre que tengo! –pensó-, y ante él apareció una espléndida mesa cubierta con la más sabrosa de las comidas, con ricos y variados platos exquisitamente preparados y servidos en la más extravagante de las vajillas. Sobre las más finas telas imbricadas de hilos preciosos se mezclaban oro, plata y finísimo cristal con las más exóticas frutas y lujuriosos postres. Todas estas maravillas tomaron forma ante sus asombrados ojos. Todo aquello con lo que siempre había soñado en las solitarias noches de su largo peregrinar estaba ahora ante él.
El peregrino comía y comía con el temor de que tal prodigio desapareciera en el aire tan súbitamente como había aparecido. Pero, cuanto más comía, más comida aparecía. Y cada nuevo manjar era aún más sabroso y exquisito que el anterior. Finalmente dijo:
-Ya no puedo más y en ese mismo momento la mesa con todas sus maravillas se desvaneció en el aire.
Es maravilloso, pensó, mientras un sentimiento de felicidad le embargaba. No me moveré de aquí y seré por siempre feliz. Pero, de pronto, una idea terrible surcó su mente:
-Claro que esta planicie es famosa por sus feroces tigres. ¿Qué sucedería si un tigre me descubriese? Sería terrible morir, después de finalmente haber encontrado el árbol de la felicidad. Fue la milésima fracción de un segundo, pero bastó. Cumpliendo su deseo, en aquel momento surgió de la nada un terrible tigre que lo devoró.
Y así, el árbol de la felicidad quedó solo de nuevo, y allí sigue esperando la llegada de un ser humano de corazón completamente puro, donde no resida miedo, ni desconfianza, sino sólo responsabilidad y conocimiento.



Cuento Sufi

La mente, emisor de ondas





Mientras que la luz viaja a una velocidad de 300.000 kilómetros por segundo, los pensamientos viajan a una velocidad imposible de calcular en tiempo.
El pensamiento es más sutil que el éter, el medio en que se mueve la electricidad. A través de un receptor de radio puede escucharse el mensaje de una persona que se encuentra en otra ciudad. Todos los mensajes de radio se reciben a través de ondas. Del mismo modo, la mente es como un emisor de ondas. Un santo revestido de paz, equilibrio, armonía y vibraciones espirituales, emite a todo el mundo pensamientos de paz y armonía. Estos pensamientos se difunden en todas direcciones con la velocidad del rayo y penetran en las mentes de otras personas produciendo en ellas pensamientos similares de paz y armonía. Por el contrario, un hombre mundano cuya mente está llena de celos, deseos de venganza y odio, emite pensamientos discordantes que penetran en las mentes de miles de seres y provocan pensamientos similares de odio y discordia.
Si arrojamos una piedra en un estanque, producirá una sucesión de ondas concéntricas que se extenderán por todo el estanque a partir del punto afectado. De modo similar, la llama de una vela dará lugar a vibraciones etéreas que se extenderán en todas direcciones a partir de la vela misma. De esta manera también, cuando un pensamiento, bueno o malo, cruza la mente de una persona, se producen vibraciones en ‘Manas’ o la atmósfera mental, que se difunden a lo largo y a lo ancho en todas direcciones. ¿Cuál es el medio a través del cual los pensamientos pueden viajar de una mente a otra? La mejor explicación posible es que Manas, o substancia mental, llena todo el espacio, como el éter, y sirve de vehículo para los pensamientos, igual que el Prana es el vehículo para los sentimientos, igual que el éter es el vehículo para el calor, la luz y la electricidad, e igual que el aire es el vehículo para el sonido.
Con la fuerza del pensamiento se puede mover el mundo. El pensamiento tiene gran poder. Puede transmitirse de un hombre a otro. Todos estamos rodeados por un océano de pensamiento. Flotamos en un océano de pensamiento. Constantemente estamos absorbiendo ciertos pensamientos y rechazando otros. Cada uno de nosotros tiene su propio mundo mental.



Swami Sivananda
El Pensamiento y su poder

El conocimiento no es un bocado rápido


Había una vez una mujer que había oído hablar de la Fruta del Cielo y la codiciaba. Entonces le preguntó a cierto derviche, a quien llamaremos Sabar:

-“¿Cómo puedo encontrar esta fruta, para conseguir el conocimiento de forma inmediata?”

-“Harías mejor en estudiar conmigo”- dijo el derviche. “Si no lo haces, tendrás que viajar con determinación y sin descanso por todo el mundo.” La mujer lo abandonó y buscó a otro derviche, Arif el Sabio; y después encontró a Hakim, el Docto; luego a Majzub, el Loco; más tarde, a Alim, el Científico, y muchos más...

Pasó treinta años buscando, al cabo de los cuales llegó a un jardín. Allí se encontraba el Árbol del Cielo, de cuyas ramas pendía la resplandeciente Fruta del Cielo. De pie junto al Árbol estaba Sabar, el primer derviche.

-“¿Por qué cuando nos encontramos por primera vez no me dijiste que tú eras el Guardián de la Fruta del Cielo?”- le preguntó.

-“Porque en aquel momento no me habrías creído. Además, el Árbol sólo produce fruta una vez cada treinta años y treinta días.”




Idries Shah
La Sabiduría de los idiotas